Cuando hablamos de “calidad” y “seguridad” en lonas debemos comenzar hablando por el material con que está fabricada, entendiendo siempre que ambos conceptos van de la mano.

Históricamente, incluso en la actualidad, muchas lonas son fabricadas con cáñamo, una de las fibras con mayor resistencia en el mundo. Para muchos, este material es obsoleto y viejo, mientras que lo más nuevo son las lonas hechas a base de algodón.

Entre estos dos materiales encontramos otros muy comunes y también de alta calidad como es el poliéster, PVC, PVC micro-perforado y tela retroiluminante. Sumado a esto, las lonas reciben resinas y recubrimientos plásticos que las fortalecen a la intemperie.

Sea cual sea el tipo de material con que esté fabricada una lona debe pasar por varios estándares de internacionales de calidad y pruebas y son de dos tipos: generales y específicas

Generales:

  • Abrasión
  • Grosor
  • Peso
  • Sellabilidad
  • Resistencia hidrostática
  • Resistencia a la propagación del rasgado al pie y la trama
  • Resistencia a la ruptura
  • Resistencia la rasgado

Específicos:

  • Resistencia al medio ambiente abierto
  • Resistencia al medio ambiente artificial
  • Resistencia química
  • Permeabilidad al gas
  • Refractancia
  • Pruebas de rolado
  • Paso de luz
  • Estabilidad dimensional

No todas las lonas reciben las mismas pruebas ya que antes es necesario determinar el uso final, así sabremos si las fibras con que son fabricadas tienen las propiedades correctas, por ejemplo.

  • Resistencia a la abrasión
  • Absorción de humedad
  • Recuperación elástica
  • Resistencia a la tracción
  • Resistencia a la luz del sol
  • Capilaridad